Decisiones

Cada decisión importante debería asustarte un poco

Si no incomoda, probablemente no sea tan estratégica.

Si una decisión estratégica no incomoda, probablemente no sea tan estratégica.

Las decisiones que importan exponen.

Obligan a renunciar a caminos posibles.

Elegir es perder opciones. Y perder opciones genera vértigo.

¿Y si me equivoco? ¿Y si había algo mejor? ¿Y si no funciona?

Ese miedo no es debilidad.

Es señal de que estás decidiendo en serio.

Las decisiones cómodas suelen ser las que mantienen el status quo.

Las incómodas son las que lo desafían.

Y solo desafiando el presente se construye un futuro distinto.

No busques decisiones que no duelan. Busca decisiones que valgan el dolor.

El coraje no es ausencia de miedo.

Es decidir a pesar de él.