Conversaciones
"La tecnología no es neutral. Amplifica intenciones."
Federico Franzanti
CEO, Eternum
Construir tecnología también es una forma de hacerse responsable
Hay un momento, cuando estás creando tecnología, en el que dejás de pensar en el producto y empezás a pensar en las consecuencias. No es inmediato. Llega después de lanzar. Después de ver cómo las personas usan lo que construiste. Después de entender que una línea de código puede facilitar una vida… o complicarla.
Durante mucho tiempo, el foco estuvo puesto en escalar. En llegar primero. En crecer más rápido. Pero crear soluciones tecnológicas sin preguntarse para qué —o para quién— es una forma sutil de irresponsabilidad.
La tecnología no es neutral. Amplifica intenciones. Puede ordenar procesos, abrir oportunidades, dar autonomía. O puede generar dependencia, ruido, fricción innecesaria.
Con el tiempo, uno aprende que no todo lo técnicamente posible merece ser construido. Y que no todo lo rentable tiene sentido.
El verdadero desafío no es innovar. Es crear algo que mejore la vida de alguien sin empeorar la de otros. Eso requiere pausa. Escucha. Y, sobre todo, criterio.
Construir con sentido no es más lento. Es más consciente. Y en el largo plazo, es lo único que se sostiene.
La tecnología no debería impresionarnos. Debería ayudarnos a vivir mejor.