Conversaciones

"En tres años, un líder debería poder decir que su empresa ofrece nuevos servicios impulsados por IA."

Julie Sweet

CEO, Accenture

La IA no es una herramienta más. Es una lente estratégica.

Julie Sweet lidera una de las consultoras más grandes del mundo. Pero su mensaje sobre inteligencia artificial no es sobre consultoría —es sobre transformación profunda. Y viene con un plazo: tres años.

Sweet no habla de adoptar IA por moda. Habla de internalizarla como una forma de ver el negocio. Como una lente que obliga a repensar equipos, talentos, prioridades y hasta el propósito mismo de la organización.

El horizonte de tres años no es arbitrario. Es el tiempo mínimo para que una transformación real tome forma. No se trata de pilotos ni de experimentos aislados. Se trata de que la IA se convierta en parte del ADN estratégico.

Para quienes lideran hoy, la pregunta no es si usar IA. Es si están dispuestos a dejar que la IA cambie la forma en que piensan sobre su negocio.

El riesgo no es quedarse atrás tecnológicamente. Es quedarse atrás estratégicamente. Y esa brecha se abre más rápido de lo que parece.

Si en tres años alguien te pregunta qué cambió en tu empresa gracias a la IA, ¿qué responderías?